Switcock despierta a CurvyChick con su verga enorme
¡Despierta, zorra, que te voy a coger hasta que grites! Eso le espetó Switcock con esa voz de mando que le ponía el coño a CurvyChick más mojado que una jardinera en julio. La curvy dormía boca abajo, con el culo respingón alzado como una ofrenda, pero el morbo de él no esperaba el alba. Se arrodilló entre sus muslos, le separó los labios de la vulva con los dedos y metió la lengua hasta que ella arqueó la espalda. La muy puta gimió como una gata en celo mientras él le mordisqueaba el clítoris, pero ella no podía moverse, no hasta que él lo ordenara. Cuando la tuvo retorciéndose, Switcock le dio la vuelta de un tirón, le abrió las piernas con las rodillas y clavó su verga hasta que el chocho le quemó. CurvyChick solo atinaba a balbucear 'por favor, por favor', pero eso solo lo encendía más, cada vez que ella imploraba, él embestía con más fuerza, haciendo que el jergón golpeara la pared. La humillación de ver su coño líquido chorreando mientras él le marcaba la piel con las uñas era demasiado, pero ella seguía pidiendo más, rogando que no se detuviera. Cuando finalmente se corrió, el semen le llenó el vientre y él le ordenó tragárselo todo, sin perder ni una gota. La próxima vez, le prometió, la ataría de pies y manos para que no pudiera escapar de lo que le espera.