Amigo despertando con la mejor polla que he chupado
Fue un domingo por la mañana y la luz entraba por la ventana cuando abrí los ojos y la vi ahí, desnuda y hermosa, sus tetas perfectas y entre sus piernas algo que me hizo tragar saliva. Sabía que esto estaba mal, pero mi polla ya estaba dura como piedra antes de que mi cerebro pudiera detenerme. Jade Venus se rió cuando me vio mirándola así, sus ojos brillaban con complicidad mientras se lamía los labios. '¿Qué vas a hacer, Adam?', susurró, y eso fue todo lo que necesitaba para lanzarme sobre ella. Mi boca encontró sus pechos primero, chupando esos pezones duros mientras mi mano bajaba hasta su polla, ya tibia y palpitando. Jade gemía, arqueando la espalda mientras yo la acariciaba toda, sintiendo cada vena bajo mis dedos antes de meterla entera en mi boca. Sabía diferente, más intensa, y me encantaba cómo temblaba cada vez que la chupaba hasta las pelotas. Cuando ya no pude aguantar más, la empujé contra la cama y me monté encima de ella, mi culo rozando su polla mientras me la metía de un solo golpe. Jade gritó, sus uñas clavándose en mis hombros mientras la penetraba una y otra vez, sintiendo cómo mi cuerpo rebotaba contra el suyo. El ruido de la piel golpeando era obsceno, y cuando le pedí que me empotrara más fuerte, no se detuvo hasta que mi cuerpo entero tembló con el orgasmo. Al terminar, el semen se mezcló con mi sudor en las sábanas, y solo entonces noté que sus zapatos seguían tirados en la alfombra, donde los había dejado caer esa noche.