Arty Boer domina a Teddy Graham con su polla dura
“Ábrete bien, putita, que hoy te voy a romper el culo sin piedad”. Así te lo ordena Arty Boer mientras te agarra del pelo y te empuja contra la cama, su polla gruesa ya lista para hundirse en tu agujero apretado. Sientes cómo te separa las nalgas con sus manos fuertes, sus dedos marcando tu piel antes de que su verga empiece a presionar contra tu entrada. “Pide permiso, maricón, si quieres que te la meta”. Y tú, jadeando, suplicas: “Por favor, señor, quiero que me empotre hasta las pelotas”. Con un gruñido, Arty Boer te penetra de una estocada, su polla entrando entera de golpe mientras tú gritas, tu culo ajustándose a su grosor. Lo sientes moverse dentro de ti, cada embestida más profunda, más salvaje, hasta que tus gemidos se vuelven incontrolables. “Córrete en mi culo, por favor, lléname de leche”. Y él obedece, sus caderas chocando contra tu trasero una y otra vez hasta que explota dentro de ti, su semen caliente llenándote por completo. Cuando se retira, ves cómo tu agujero sigue abierto, goteando su corrida, y Teddy Graham, que ha estado observando todo, se lame los labios con deseo, listo para su turno.