Arty Boer le parte el culo a Ffireboy en un polvo prohibido
Te voy a contar cómo empezó todo: "No deberíamos hacer esto", susurró Ffireboy mientras Arty Boer le agarraba el culo con fuerza, pero sus palabras se perdieron en un gemido cuando sintió esa polla gruesa rozando su agujero ya mojado. Sabían que esto estaba mal, que no era correcto, pero el deseo los consumía. Arty Boer, con sus tatuajes marcando cada músculo, lo empujó contra la pared y le escupió en el culo antes de meterle los dedos sin piedad. Ffireboy arqueó la espalda, gimiendo como una perra en celo mientras Arty Boer le abría bien el agujero, preparándolo para lo que venía. "Te voy a romper el culo, putita", gruñó Arty Boer antes de clavarle la verga entera de golpe, haciendo que Ffireboy gritara de placer. La polla de Arty Boer era enorme, y cada embestida lo hacía gemir más fuerte, sintiendo cómo su culo se estiraba alrededor de esa carne dura. Arty Boer lo empotró contra la pared, follándolo con fuerza, sus pelotas golpeando el culo de Ffireboy con cada movimiento. Ffireboy ya no podía pensar, solo sentir esa polla gruesa destrozándole el agujero, llenándolo por completo. "Me voy a correr dentro de ti", gruñó Arty Boer, y Ffireboy solo pudo asentir, sabiendo que no había vuelta atrás. Arty Boer se corrió con un gemido profundo, llenando el culo de Ffireboy hasta rebosar. Cuando terminó, Ffireboy se dejó caer al suelo, el culo ardiente y el agujero bien abierto, sintiendo cada gota de leche caliente escapando de su cuerpo. Arty Boer solo sonrió, sabiendo que había marcado a Ffireboy para siempre.