Ayiraking le da una mamada empapada de saliva y leche
La habitación está iluminada por una luz tenue, con las cortinas medio cerradas para que nadie pueda espiar lo que está por pasar. El aire huele a sudor y lencería fina, con un toque de perfume que se mezcla con el aroma íntimo de una hembra excitada. Ayiraking sabe exactamente cómo volver loca a Jack Clandestine, y hoy decidió torturarlo con un juego que lleva semanas preparando: fotos en ropa interior ajustada, rozándose contra él sin dejarlo tocarla, susurros prometedores que terminaban en risitas burlonas. Ahora, con los labios carnosos pintados de rojo, se arrodilla frente a él mientras su polla ya late con urgencia, brillando por la saliva que le escurre por el cuello. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo Ayiraking se la mete entera de golpe, hasta hacerle tocar el paladar, mientras gime con los ojos vidriosos y el maquillaje corriéndose. Sus tetas rebotan con cada movimiento, y Jack le agarra el pelo para follarle la boca con fuerza, ahogando sus quejidos con cada embestida. Ella lo mira con esa sonrisa de puta que lo vuelve loco, sabiendo que está a punto de explotar, pero se detiene justo antes, dejando la verga temblando contra su lengua. Cuando finalmente la deja correrse, lo hace sobre su cara, manchando sus mejillas y labios con leche espesa, mientras ella se limpia con los dedos y los chupa con un gemido satisfecho. La próxima vez, Jack no se contará: va a cogerla tan duro que va a olvidar su propio nombre.