Bonneyuwu se masturba como una coneja caliente en su cosplay
Sus orejas de conejo rebotaban con cada movimiento de sus caderas, y yo no podía dejar de mirarme en el espejo mientras me quitaba las braguitas mojadas. Llevaba días imaginando este momento, desde que lo vi mirándome con esa mirada de deseo en el bar, y ahora mi coño ardía de necesidad. Me recosté en la cama, separando mis piernas para que el vibrador pudiera entrar más fácil, sintiendo cómo mis jugos goteaban sobre las sábanas. Cada vibración me hacía gemir más fuerte, recordando cómo me había tocado antes, cómo sus dedos habían explorado mi cuerpo con tanta precisión. Mis pezones pequeños se endurecieron al rozar contra el tejido de mi cosplay, y yo arqueé la espalda, buscando más fricción. El vibrador se hundió hasta que sentí que mi coño lo tragaba entero, y yo jadeé, mordiendo mi labio inferior para no gritar. Mis dedos se movían más rápido, dibujando círculos sobre mi clítoris hinchado, y yo sabía que no aguantaría mucho más. Cuando el orgasmo llegó, fue como una explosión, mis muslos temblando mientras me corría, el vibrador aún vibrando dentro de mí. Al terminar, me quedé mirando mi reflejo en el espejo, el maquillaje corrido y el pelo pegado a mi frente por el sudor, pero con una sonrisa de satisfacción. Él no estaba ahí, pero yo sabía que lo había imaginado perfectamente, y eso hizo que todo fuera aún más intenso.