Camila Gaucha se deja romper el culo mientras el vibrador le destroza el coño
Camila Gaucha llevaba horas provocándome con ese culo perfecto en tanga negro, rozándose contra mí cada vez que pasaba, mandándome fotos de sus tetas rebotando mientras se tocaba. Sabía que no aguantaría mucho más, y cuando por fin me senté en su cama, con el vibrador ya encendido entre sus piernas, supe que iba a ser una noche larga. Su coño estaba empapado, el vibrador hundido hasta el fondo mientras yo le abría las nalgas con los dedos, sintiendo cómo su agujero se contraía de anticipación. 'Métemela ya, Lucas, no aguanto más', gimió, y no tuve que repetírselo dos veces. La penetré de una estocada, sintiendo cómo su culo se ajustaba a mi polla como un guante, mientras el vibrador seguía vibrando contra su clítoris. Cada embestida la hacía gritar más fuerte, sus uñas clavándose en mi espalda mientras me pedía que le diera más duro. El sonido de su culo chupando mi verga mezclado con el zumbido del vibrador era lo más excitante que había escuchado en mi vida. Cuando por fin me corrí dentro de ella, su coño aún temblando por el orgasmo, solo podía pensar en lo bien que lo había planeado todo para llevarme al límite.