Carmen la latina de 21 años se graba en su cuarto con riesgo de ser pillada
La habitación está en penumbra, la luz de la pantalla del celular ilumina apenas el cuerpo de Carmen mientras se ajusta el sostén negro frente al espejo del dormitorio. Sabes que en cualquier momento su hermana podría entrar, pero no puedes resistirte a agacharte y morderle el culo redondo que se le marca bajo la falda corta. Ella se gira, te mira con complicidad y te empuja contra la cama, sus labios húmedos rozan tu oreja mientras susurra que no hagas ruido. Sientes cómo te desabrocha el pantalón con dedos temblorosos, su boca caliente te envuelve la polla mientras sus uñas se clavan en tus muslos. El sonido de pasos en el pasillo la hace detenerse un segundo, pero enseguida vuelve a chuparte con más fuerza, sus gemidos ahogados vibran contra tu piel. La levantas y la sientas sobre ti, su coño mojado se desliza sobre tu verga hasta que las caderas chocan. Cada embestida la hace morder la almohada para no gritar, el sudor le resbala por los pechos mientras te clava las uñas en la espalda. Escuchas a alguien pasar frente a la puerta y Carmen se queda quieta, conteniendo la respiración, pero tú no paras de moverte, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu polla. Cuando el peligro pasa, ella se arquea y te clava las uñas en el culo, pidiéndote que le des más fuerte. Te la follas contra la pared, sus piernas temblorosas se enredan en tu cintura mientras sus gemidos se vuelven más agudos. Sabes que en cualquier momento alguien podría entrar, pero no puedes parar, no cuando ella te mira así, con los ojos vidriosos y los labios entreabiertos. Sientes cómo su coño se contrae alrededor de tu polla justo antes de correrte dentro de ella, y en ese momento solo piensas en lo mucho que te gustaría que la pillaran así, con tu leche goteando de su coño mojado.