Chica rubia de culo perfecto pide que la llenen de leche
La rubia de culo redondo y turgente no podía dejar de mirar la polla gruesa del tipo mientras se mordía los labios, imaginando cómo se sentiría esa verga gruesa rompiéndole el coño mojado. Él no perdió tiempo y la empujó contra la pared, arrancándole el tanga con los dientes antes de hundir su lengua en su raja empapada. La puta gemía como una loca mientras él le metía los dedos hasta el fondo, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de ellos. Cuando ya no pudo aguantar más, la levantó en brazos y la empotró contra la cama, clavándole la polla hasta las pelotas en un solo movimiento. Cada embestida hacía que su culo rebotara, los senos saltaban y los gritos de placer llenaban la habitación. La rubia se montó encima, cabalgando con furia mientras su coño chorreaba y su cara se contraía de placer. Él le agarró las tetas y le llenó la boca de saliva antes de correrse dentro de ella, disparando chorros calientes que la dejaron temblando. La rubia se desplomó sobre él, jadeando, con la polla aún dentro, sintiendo cómo el semen le goteaba entre las piernas.