Chupando la polla grande de Tuonela Clayman como si fuera un coño
Me la meto hasta las pelotas en la boca de Joan Day mientras ella gime como una perra en celo. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos grabarlo, pero ver cómo mi verga desaparece entre sus labios carnosos me vuelve loco. La agarro del pelo, tirando hacia atrás para que me mire mientras me la chupa, y sus ojos vidriosos me dicen que le encanta ser mi puta. El sonido de su saliva mezclándose con mis embestidas resuena en el cuarto, y cada vez que la polla le toca la garganta, sus ojos se llenan de lágrimas. No puedo evitar correrme en su cara, pintándole los labios con mi leche espesa, pero lo peor es que sé que ella quiere más. Mientras se limpia la boca con los dedos, piensa en cómo le gustaría que esto no terminara, que mi verga siguiera follándole la garganta hasta el amanecer.