Creampie japonés caliente con Karen Yuki llenando su coño
En un pequeño apartamento de Tokio con paredes tan delgadas que cada gemido podría delatarnos, Karen Yuki me susurró al oído que quería sentir cómo un creampie japonés caliente llenaba su coño hasta reventar. ¿Te imaginas el riesgo de que alguien escuche mientras Daijo me empuja contra la pared, sus manos callosas sujetando mis caderas para clavarme su polla dura de una sola estocada? Cada embestida hacía crujir la cama, y yo mordía la almohada para no gritar cuando su verga gruesa me abría entera. Karen no paraba de gemir bajito, sus uñas enterradas en mi espalda mientras me decía que quería sentir cómo la leche caliente de Daijo me inundaba por dentro. El sudor nos resbalaba por la piel mientras él aceleraba el ritmo, sus pelotas golpeando mi culo cada vez que se enterraba hasta el fondo. Cuando por fin no pudo aguantar más, Daijo gruñó contra mi cuello y sentí cómo su semen espeso me llenaba, gota a gota, hasta que rebosó entre mis piernas. Karen, que estaba arrodillada a nuestro lado chupando su propio jugo de mis muslos, levantó la vista con una sonrisa pícara al ver cómo la mezcla de fluidos me resbalaba por las piernas.