Daddy musculoso adorando el culo de su amante gay
El daddy no podía resistirse a ese culo perfecto que su amante le ofrecía con descaro cada vez que se quitaba los pantalones. Sus manos grandes y callosas recorrían las nalgas redondas y firmes, apretándolas con fuerza mientras su polla dura como roca se frotaba contra el agujero rosado y húmedo. El novato gemía fuerte, arqueando la espalda para recibir cada embestida profunda, sintiendo cómo el rabo grueso lo llenaba hasta el fondo. El daddy gruñía de placer, agarrando las caderas del chico con fuerza mientras lo empotraba contra la pared, haciendo chocar sus cuerpos sudorosos. El sonido de los gemidos mezclados con el golpeteo de carne contra carne llenaba la habitación, excitando aún más al daddy, que aceleraba el ritmo hasta que su polla explotó dentro del culo apretado. El novato gritó de placer, sintiendo el calor del semen caliente llenándolo por completo, mientras su propio rabo goteaba leche sobre la alfombra. El daddy lo abrazó fuerte, besando su cuello mientras sus respiraciones agitadas se calmaban poco a poco. El olor a sexo y sudor impregnaba el aire, recordándoles a ambos lo intenso que había sido ese encuentro. El novato sonrió, sabiendo que no sería la última vez que su daddy lo follaría así de duro.