Dani Ortiz se entrega a cinco pollas en un anal prohibido
La habitación olía a sudor y lujuria, con las cortinas corridas para que nadie los viera, pero eso solo los excitaba más. Dani Ortiz, con su culo prieto y sus labios carnosos, sabía que esto estaba mal, pero no podía parar de gemir mientras cinco vergas la rodeaban. Primero fue David Bander, quien le metió la polla gruesa hasta las pelotas mientras ella se agarraba de los muebles para no caerse. Luego vino L Brandon, que le escupió en el culo antes de empotrársela de una estocada, haciendo que su cuerpo se arqueara de placer. El sonido de los golpes de carne contra carne resonaba en las paredes, y Dani no podía evitar chupar otra polla mientras le reventaban el culo. El líquido caliente le goteaba por los muslos, pero no le importaba, solo quería más. En más de 10 minutos de escena, cada uno se turnaba para llenarla, mientras ella se retorcía de placer, sabiendo que esto era pecado pero sin poder detenerse. Al final, con la boca llena de leche y el culo abierto, solo pudo susurrar: '¿Quién sigue?'.