Enfermera sexy le da tratamiento especial a paciente concha mojada
‘¿Seguro que esto es parte del tratamiento?’ me preguntó el paciente cuando le bajé los boxers y vi esa verga negra enorme. Yo solo sonreí, porque mi coño ya estaba empapado desde que lo vi llegar con esa polla monstruosa. Al principio le hice una mamada suave, chupando esa cabeza gorda hasta que gimió fuerte, pero luego lo monté a cabalgadas, sintiendo cómo esa verga me llenaba entera de golpe. Cuando me puse en cuatro patas, Sexy Simeon me agarró las caderas y me empotró tan duro que mis gemidos rebotaban en las paredes. No podía creer lo grande que era, cada embestida me hacía sentir su verga hasta las pelotas, y cuando me corrió adentro, su leche caliente me llenó por completo. Al final, solo quedó mi tanga mojado tirado en el suelo, con una mancha blanca que delataba lo bien que me había follado.