La esposa de tu amigo te deja follar su coño mojado
La puerta del cuarto está entreabierta, y en cualquier momento el marido podría volver de la obra. Sientes el sudor corriendo por tu espalda mientras la agarras del culo, hundiendo los dedos en esa carne firme. Jennifer Pimenta gime bajito, tapándose la boca con una mano para ahogar los gritos, pero no puede evitar que los sonidos escapen cuando te la metes hasta las pelotas. El coño de esta latina está chorreando, tan mojado que hasta se escucha el sonido de la polla entrando y saliendo. Te inclinas para chuparle los pezones pequeños, jugando con ellos entre los dientes mientras ella te clava las uñas en la espalda. El riesgo de ser pillados te pone más duro, y aceleras el ritmo, empotrándola contra la pared con cada embestida. Ella te susurra al oído que no se puede correr todavía, que el marido podría escucharlos, pero tú no paras, sintiendo cómo el culo de esta gostosa rebota contra tus caderas. En más de 12 minutos de escena, la follas en todas las posiciones posibles, desde atrás, de perrito, hasta que la pones de rodillas y le llenas la boca con tu leche. Mientras te limpia con la lengua, piensa en cómo le va a mentir a su marido después, diciéndole que solo estaban haciendo ejercicio.