Erica Morgan suplica por tu verga mientras la empotras en perrito
Te mira con esos ojos de cierva asustada, la piel blanca de Erica Morgan temblando cuando te arrodillas detrás de ella. Le apartas el pelo castaño con una mano mientras con la otra le abres el culo, sintiendo cómo su coño ya está mojado antes de que siquiera la toques. Le das una nalgada seca y ella gime, arqueando la espalda como una perra en celo. 'Por favor, métemela ya', te suplica, pero tú no le haces caso, pasando los dedos por su raja antes de escupirle en el agujero. La agarras de las caderas y le clavas la polla de una estocada, sintiendo cómo su carne se abre para recibirte entera. Erica Morgan grita, pero tú no paras, embistiéndola con fuerza mientras le tiras del pelo hacia atrás para que te mire. '¿Te gusta que te folle así, puta?', le gruñes, y ella asiente con lágrimas en los ojos, el coño apretado chupándote la verga como si no quisiera soltarte. Le das más fuerte, sintiendo cómo sus paredes internas se contraen alrededor de tu polla, hasta que de pronto te corres dentro de ella con un gruñido, llenándola hasta que el semen le escapa por los muslos. Erica Morgan sigue temblando, pero tú ya te estás limpiando la polla en su espalda, dejándola ahí de rodillas, con la cara manchada de tu leche.