Gigioficial domina a una virgen con su polla dura en 11 minutos
Aquel mediodía, en mi cuarto con las cortinas corridas, supe que esto estaba mal pero no podía parar. La chica, toda temblorosa, me miraba con esos ojitos de inocente mientras yo le abría las piernas con cuidado, sintiendo su coñito apretado como si fuera la primera vez. Le susurré al oído que no se preocupara, que iba a disfrutar aunque le doliera un poco, y empecé a chuparle el clítoris hasta que gimió sin control. Su culo pequeño se movía bajo mis manos, mojado de excitación, mientras le metía dos dedos para prepararla. Cuando por fin le clavé mi verga, sentí cómo su concha virgen se resistía, pero no me detuve: la empujé hasta que mi polla estuvo enterrada entera, sintiendo cada centímetro de su carne apretada. Ella lloriqueaba, pero sus gemidos se volvieron más fuertes cuando empecé a embestirla con fuerza, agarrándole las caderas para que no escapara. Stan, que nos miraba desde la puerta, se tocaba la polla mientras yo le daba por detrás, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor de mi verga. En más de 11 minutos de escena, la hice correrse dos veces antes de vaciarme dentro de ella, llenándola hasta que su coño chorreaba mi leche. Cuando terminé, ella se quedó quieta, con las piernas temblorosas y la cara roja de vergüenza, pero no dijo nada. Sabía que esto estaba mal, pero no podía evitar sonreír al ver su cuerpo marcado por mi polla.