Hatsume Mei se deja empotrar por su héroe en un callejón oscuro
Hatsume Mei no podía resistirse más a las miradas intensas de su héroe favorito, ese tipo que siempre la miraba con ganas de meterle la polla hasta el fondo de su coño mojado. Un día, después de un entrenamiento agotador, él la acorraló en un callejón oscuro y le arrancó el uniforme con fuerza, dejando al descubierto sus tetas firmes y su culo redondo. La empujó contra la pared y le metió los dedos en la boca para que los chupara bien, mientras con la otra mano le sobaba el coño ya empapado. Ella gimió fuerte cuando sintió su polla enorme rozándole el culo, lista para entrar a fondo. La embistió con fuerza, clavándole la verga hasta el fondo mientras ella gritaba de placer, sintiendo cómo cada embestida la acercaba más al orgasmo. Él la agarró del pelo y le mordió el cuello mientras le follaba el coño sin piedad, hasta que al final se corrió dentro de ella, llenándola de leche caliente. Hatsume Mei quedó temblando, con el coño palpitando y la ropa hecha un desastre, pero con una sonrisa de satisfacción en los labios.