Iba Minami descontrolándose con leche hasta las tetas
Abrí el video con mi polla ya lista, viendo cómo Iba Minami se retorcía bajo mi cuerpo, sus tetas firmes rebotando con cada embestida. Jamás imaginé que su coño estuviera tan mojado al principio, pero cuando notó el grosor de mi verga, sus ojos se abrieron de par en par, como si descubriera algo nuevo. No hubo tiempo para palabras: empujé hasta que sus muslos temblaron, y allí sí, el gemido se le escapó entre dientes. Sus tetas se llenaban de babas y sudor mientras me la follaba, agarrándome el culo para que no saliera. Cuando alzó la mirada y vio mi flujo blanco cayendo sobre su piel, el shock le duró solo un segundo, porque luego abrió la boca como una puta hambrienta. Cada chorro le pegó en la cara, los labios, los pezones, y aunque intentaba tragar, a veces se le escapaba entre los senos. Para el final, ya no importó el semen: lo que me quedó fue el recuerdo de cómo mi polla la hizo temblar, cómo su mente se nubló de placer, y cómo, entre jadeos, descubrió que quería más.