Amigos me restriego su semen caliente en mi coño mojado
No podía creer que mis amigos me vieran masturbarme con su leche espesa y caliente, pero la sensación era demasiado buena para parar. Me recosté en el sofá mientras ellos se sentaban alrededor, sus pollas duras y goteando semen sobre mi cuerpo. Empecé a frotar su corrida pegajosa contra mi coño mojado, gimiendo fuerte mientras el líquido caliente se deslizaba entre mis labios. Mis dedos se hundían en mi carne, esparciendo el semen por todas partes, y mis amigos no podían evitar gemir al verme tan puta y excitada. La sensación era increíble, el semen caliente se mezclaba con mis jugos, y cada roce me hacía arquear la espalda de placer. Mis tetas rebotaban con cada movimiento, y el semen se pegaba a mis pezones duros, haciéndome gemir más fuerte. No podía creer lo mojada que estaba, mi coño palpitaba con cada embestida de mis dedos, y el semen de mis amigos me volvía loca. Me corrí con un grito ahogado, el orgasmo recorriendo mi cuerpo mientras el semen se escurría por mis muslos. Al terminar, estaba cubierta de su leche, el semen seco en mi piel y mi coño aún temblando de placer.