La au pair alemana te la chupa con esas tetas enormes y se deja empotrar
Llevabas semanas mirándola mientras limpiaba la casa con ese uniforme ajustado, viendo cómo se agachaba para pasar la mopa y el culo perfecto se marcaba bajo la tela. Cada vez que te cruzabas con ella en el pasillo, sus ojos verdes te quemaban la piel, y esa sonrisa pícara te decía que ella también lo quería. Un día, la agarras por la cintura cuando pasa junto a ti, y sientes cómo su cuerpo se estremece bajo tus manos. La empujas contra la pared y le arrancas el uniforme de un tirón, dejando al descubierto esas tetas enormes que rebotan con cada respiro. Te arrodillas y le metes la lengua en el coño, saboreando lo mojada que está, mientras ella te agarra del pelo y gime como una loca. La levantas y la sientas en el sofá, abriéndole las piernas para ver esa raja rosada que brilla de excitación. Le metes la polla de una estocada, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga, y empiezas a embestirla con fuerza, haciendo que sus tetas reboten con cada movimiento. Gabrielle Gucci grita tu nombre mientras la follas, sus uñas marcándote la espalda, y sabes que no va a aguantar mucho más. La volteas y le metes la polla por atrás, sintiendo cómo su culo se abre para recibirte, y aceleras el ritmo hasta que los dos explotan en un orgasmo que los deja temblando. Sientes cómo su coño se contrae alrededor de tu verga mientras te corres dentro de ella, llenándola hasta que el semen le chorre por los muslos.