La hermanastra se quedó sin cita y yo aproveché su culo perfecto
Derek O estaba listo para su cita de Tinder cuando su hermanastra apareció con ese vestido ajustado que le marcaba el culo redondo como una fruta madura. Yo noté cómo mi coño se mojaba al verla moverse, pero lo que nadie esperaba era que su cita no llegara. Cuando me acerqué, vi el miedo en sus ojos marrones, pero también el deseo. Le dije que no se preocupara, que yo me encargaría de hacerla gemir. Empezó tímida, pero cuando le bajé el vestido y vi sus tetas firmes, ya no hubo vuelta atrás. La puse de rodillas y le metí la polla hasta las pelotas mientras ella gemía como una perra en celo. Luego la puse a cuatro patas y le di por el culo duro, sintiendo cómo su carne se apretaba alrededor de mi verga. Ella gritaba, pero no para que parara, sino para que la follara más fuerte. Cuando me corrí, su coño estaba tan mojado que el semen se deslizó por sus muslos. Al terminar, su vestido estaba arrugado en el suelo, manchado con mi leche.