La mejor amiga de mi hijastra me provocó hasta que no aguante más
La habitación estaba oscura, con solo la luz tenue de la pantalla del teléfono iluminando el cuerpo desnudo de Erotic Barbie mientras se tocaba con los dedos bien mojados, gimiendo bajito para que nadie la escuchara. Pero yo ya estaba ahí, escondido en el armario, con la polla dura como una piedra viendo cómo esa zorra se retorcía en la cama de mi hijastra, usando su ropa interior más ajustada para excitarme. ¿Te gustaría estar en mi lugar? Ver cómo se mordía los labios mientras se frotaba el coño hinchado, cómo el jugo le chorreaba por los muslos... Fue entonces que no pude más y salí, la agarré por el culo redondo y la tiré sobre la cama. Ella solo sonrió, sabiendo que me tenía en sus manos. La empotré de perro, disfrutando cómo su culo rebotaba con cada embestida, cómo gritaba cuando le metí la verga hasta las pelotas, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi polla. La volteé y la follé en misionero, viendo cómo sus tetas naturales saltaban con cada movimiento, hasta que no aguantó más y se corrió con un chorro que me mojó entero. Ahora, mientras ella se limpia, solo pienso en lo bien que lo pasamos y en que esto no se acaba aquí.