Llamasr se sorprende al descubrir lo mojada que estaba mi polla
No imaginaba que ella sería tan receptiva cuando me acerqué, pero al rozar mi verga dura contra su coño ya empapado, supe que esto iba a ser diferente. Ella gimió al sentir el grosor, casi como si no pudiera creerlo, y entonces supe que debía meterla entera de golpe. Mi polla se hundió hasta las pelotas, y ella ardía tanto que casi me quema. Sus tetas rebotaban con cada embestida, y yo le tiré del pelo para que sintiera cada centímetro. De pronto, sus muslos temblaron, y supe que estaba por correrse, pero no la dejé hasta que sus gritos se volvieron raíces. Cuando por fin me derramé dentro, ella seguía temblando, y mi leche le chorreaba de la concha sin parar. La sorpresa fue tan grande que hasta yo me quedé sin aliento, pero no hubo tiempo para pensar, porque ella ya estaba pidiendo más. La volteé de espalda y le metí la polla otra vez, esta vez más duro, hasta que el espejo tembló con el impacto. Sus ojos se abrieron cuando le di una palmada en el culo, y entonces supe que no había vuelta atrás. En más de 10 minutos de escena, no paramos, y cada vez que ella creía que ya había terminado, yo la hacía gemir más fuerte. Cuando por fin mi polla ya no aguantó, me vine dentro de ella, y ella se corrió tan fuerte que casi se desmaya. La última imagen que vi fue su cara de shock, porque ni ella sabía que podía aguantar tanto. Pero yo sí, y por eso mi polla sigue deseando más.