Men Seeker la desafía a aguantar su polla gruesa en el culo
En el sofá de su departamento, ella lo mira con una sonrisa pícara mientras se quita la blusa, retándolo a ver si puede manejar lo que viene. Men Seeker no se achica y le agarra el culo con fuerza, apretando sus nalgas antes de hundirle los dedos en la raja. Ella se ríe, pero cuando siente la punta de su polla dura rozándole el ano, su risa se convierte en un gemido ahogado. Él la dobla sobre el brazo del sofá, abriéndole las piernas para que su culo quede bien expuesto, y escupe en su agujero antes de empujar con fuerza. La polla gruesa entra de golpe, estirándole el ano hasta que ella grita, pero no se queja, solo aprieta más los muslos. Men Seeker la embiste con ritmo, sintiendo cómo su culo se ajusta a cada centímetro de su verga, mientras ella se agarra los pechos y arquea la espalda. El sonido de carne chocando contra carne llena la habitación, y el sudor les resbala por la piel. Él le agarra el pelo, tirando hacia atrás para que lo mire mientras la penetra más profundo, hasta que las caderas chocan contra su culo. Ella jadea, mordiéndose el labio, pero no pide que pare, solo lo desafía con la mirada. Men Seeker acelera, sintiendo cómo su polla palpita dentro de ella, y cuando por fin se corre, lo hace con un gruñido, llenándole el culo de leche caliente. Ella se queda quieta un momento, sintiendo el calor dentro de su cuerpo, y piensa que esta vez él casi la vence, pero sabe que la próxima será aún más intensa.