Mari Yagami te seduce con su uniforme escolar y esa polla dura
Sientes ese olor a tiza y madera de su aula mientras la falda plisada se levanta, mostrando ese coño depilado que ya está mojado de anticipación. ¿Te gustaría estar en su lugar, Michael, mientras te agarra el cuello y te arrastra hacia el pupitre? Te va a contar cómo es que ella, la estudiante aplicada que todos creen tan inocente, en realidad tiene una polla que te hará gemir como nunca. Sus tirones te sacan el pantalón antes de que puedas protestar, y esas medias blancas se te clavan en la piel mientras te monta como si el próximo examen dependiera de cuánto la hagas gritar. La sientes tan caliente que te olvidas de que esto está prohibido, de que alguien podría entrar y descubrirlos, pero cuando ella se inclina para susurrarte al oído cuánto le gusta sentirte dentro, ya no hay vuelta atrás. Sus gemidos llenan la sala mientras se corre sobre ti, apretando cada músculo hasta que te vacías entero dentro de ese coño que ahora es tuyo.