Me corrí follando el culo de Hungry For Big Cocks
La habitación olía a sudor y lubricante, con las luces tenues creando sombras en los cuerpos sudorosos. Yo estaba arrodillada, con el culo en pompa, retando a Hungry For Big Cocks a ver si podía aguantar mi ritmo. Sabía que su polla era enorme, pero hoy quería demostrarle que yo podía manejarla mejor que él. Empezó lento, pero yo le exigí más, moviendo las caderas para que me empotrara más fuerte. Sentí cómo su verga gruesa me abría el culo, cada embestida más profunda, más salvaje. Gemí sin control, pero no iba a darle el gusto de suplicar. Él gruñó, agarrándome de las caderas con fuerza, y yo le respondí apretando el culo para que sintiera cada centímetro. El sonido de su piel chocando contra la mía resonaba en la habitación, y yo ya no aguantaba más. Me corrí gritando, pero él no se detuvo, siguiéndome el ritmo hasta que su leche caliente me llenó el culo. Cuando se apartó, jadeando, me miró con una sonrisa de triunfo. '¿Ves? Te hice correrte primero', le dije, limpiándome los labios con una sonrisa pícara.