Mei Link en animación rule34: chupada, dedos y chorros de placer
Esa tarde en el estudio de animación, Mei Link se paseaba con su pelo rojo flameante y un vestido ajustado que apenas cubría sus curvas. Sabía exactamente lo que hacía: rozaba el monitor del artista con sus tetas perfectas, enviaba selfies mojadas a su teléfono y se sentaba frente a él con las piernas abiertas, dejando ver su coño rosado y brillante. El tipo no aguantó más, la agarró de las caderas y hundió su lengua en su raja empapada, lamiendo cada pliegue con desesperación. Sus gemidos resonaban en el cuarto mientras él metía dos dedos en su chocho, buscando ese punto mágico que la hacía arquearse. La chupaba como si fuera un helado, succionando su clítoris hasta que ella temblaba. Cuando por fin la penetró con los dedos, Mei gritó, su coño se contrajo alrededor de ellos y un chorro caliente le salpicó la mano. El tipo la miró con una sonrisa perversa y le susurró: '¿Ves lo que pasa cuando me provocas así, perra?'