Menino de Recife chupando polla de colombiano en el parque
Nunca imaginó que su paseo por el jardín terminaría así. Menino de Recife se agacha entre los arbustos, con la boca abierta y los ojos brillando de anticipación. La verga del colombiano es gruesa, venosa, y late con cada latido de su corazón. Cuando la siente en su lengua, un gemido escapa de sus labios, sorprendido por lo duro que está. El colombiano le agarra la nuca y empuja más adentro, hasta que la polla le roza la garganta. Menino tose, pero sigue chupando con más fuerza, sintiendo cómo el otro se pone más duro entre sus labios. El viento silba entre las hojas mientras él se ajusta los pantalones, notando lo mojado que está. El colombiano gruñe, le tira del pelo y le ordena que se ponga de pie. Menino obedece, con los labios hinchados y la saliva corriéndole por el mentón. El colombiano lo empuja contra un árbol, le baja los pantalones y le clava la polla de una estocada, haciendo que Menino grite. El impacto lo deja sin aliento, pero el colombiano no para, embistiéndolo con fuerza mientras le susurra al oído: '¿Así te gusta, putita?' Menino solo puede gemir en respuesta, sintiendo cómo el otro lo llena por completo. En más de 11 minutos de escena, el colombiano lo monta como un animal, marcando cada empujón con un gruñido. Menino se agarra a las ramas, sintiendo cómo el placer lo recorre. Cuando el colombiano se corre dentro de él, Menino siente el calor espeso y el colombiano le dice: 'Ahora sí sabes lo que es una polla de verdad.'