Milf rubia follando con el chico del vecino en su casa
Sabes que está mal, pero no puedes evitar mirarla cuando se agacha a recoger algo y su falda corta se levanta, mostrando ese culo redondo y firme. Mikaya Sweet, la rubia madura del vecindario, te ha estado provocando con esas miradas cómplices cada vez que pasas por su jardín. Hoy, por fin, te invita a entrar con la excusa de ayudarla a arreglar un grifo, pero en cuanto cierras la puerta, sus manos ya están en tu polla, sintiendo lo duro que estás. 'Sabía que eras un chico grande', susurra mientras te desabrocha el pantalón y se arrodilla para chuparte como una profesional, su lengua girando alrededor del glande antes de tragarte entero. Te empuja contra la pared y se sube la falda, dejando al descubierto ese coño depilado y mojado que tanto has imaginado. 'Fóllame fuerte, como sé que quieres', gime mientras te guía dentro de ella, sus tetas naturales rebotando con cada embestida. La escuchas gemir tu nombre entre dientes, sus uñas clavándose en tu espalda mientras te clava más adentro, como si quisiera que le llenaras el vientre. Sabes que alguien podría entrar en cualquier momento, pero eso solo hace que tu polla se ponga más dura. Cuando sientes que está a punto de correrse, la volteas y le metes por detrás, agarrándole esas nalgas grandes mientras la empotras contra el sofá. '¡Así, así, no pares!', grita, y tú obedeces, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga hasta que no aguantas más y te corres dentro de ella, llenándola de lechada caliente. Pero esto no termina aquí, porque la próxima vez que la veas, esa mirada suya te dirá que quiere más.