Misscherry monta la polla negra en venganza por la traición
En un dormitorio con las cortinas corridas y la cama deshecha, la luz del atardecer entraba apenas por una rendija mientras Misscherry esperaba sentada al borde del colchón. Ella había llamado a Giant Cock para pagarle con el mismo dolor que le causó su pareja al engañarla semanas atrás. La mujer se inclinó hacia adelante y abrió la boca para rodear con los labios la cabeza gruesa de aquella polla oscura que ya se endurecía. Sus manos subieron y bajaron por el tronco largo mientras la lengua lamía cada vena hinchada y el sonido húmedo llenaba el cuarto. Giant Cock la agarró del cabello y la empujó más abajo hasta que ella sintió la punta rozar el fondo de la garganta y tuvo que tragar saliva para no atragantarse. Luego la levantó de un tirón, la colocó a cuatro patas y le abrió las piernas para meter la polla de un solo empujón dentro del coño que ya chorreaba. Los gemidos de Misscherry se volvieron más agudos cada vez que las caderas golpeaban contra su culo redondo y el vaivén la hacía arquear la espalda. En más de 12 minutos de escena la follada pasó a ser más violenta cuando él la giró y la montó encima para que ella rebotara sin control. El placer acumulado por la rabia hizo que su coño se contrajera con fuerza y expulsara un chorro caliente que empapó las sábanas y el vientre de Giant Cock mientras el orgasmo la atravesaba de golpe.