Nami y Robin se dejan llenar de leche en un trio salvaje
Nami y Robin sabían que el capitán no podía resistirse a sus cuerpos perfectos, así que decidieron darle una mamada de infarto mientras él las miraba con los ojos bien abiertos. La rubia pirata empezó a chupar esa polla dura como si fuera un helado derritiéndose en su boca, gimiendo cada vez que el miembro entraba hasta su garganta. Robin, con sus curvas de infarto, se sentó sobre el regazo del hombre y dejó que su coño mojado se empalara con cada embestida, sintiendo cómo la verga gruesa la llenaba por completo. Nami no se quedó atrás y se puso de rodillas para que el capitán le diera por detrás, clavándole los dedos en las caderas mientras ella gritaba de placer. Las tetas de Robin rebotaban con cada movimiento, y el sonido de los cuerpos chocando llenaba la habitación. El capitán no aguantó más y se corrió dentro de Robin, llenándola de leche caliente mientras Nami seguía chupando su polla para sacarle hasta la última gota. Las dos piratas se miraron con complicidad, sabiendo que esa noche no sería la última que disfrutarían de ese trio salvaje.