Serene Siren domina y humilla a la petite Harley Love
Serene es una puta madura que sabe exactamente qué quiere, y lo quiere ahora. Me miró con esos ojos verdes que parecen escapar de una película porno de los 90 y me ordenó que me arrodillara frente a ella, su coño depilado brillando como un faro en la oscuridad. Le metí los dedos desde el principio, sintiendo cómo sus jugos me empapaban la mano mientras ella gemía como una gata en celo, pero no le dejé correrse tan fácil. La puse de rodillas, su culo respingón en el aire, y le ordené que me lamiera la polla mientras la nalgueaba sin piedad. Harley, la petite pelirroja, no podía ni quejarse, solo obedecer. Después de que me chupó hasta dejarme al borde, la empujé contra la pared y la empotrándome de una sola estocada, sintiendo cómo su coño apretaba mi verga como un guante mojado. La hice gritar, suplicando por permiso incluso cuando la tenía temblando bajo mis embestidas. Le mordí los pezones hasta que sus piernas flaquearon, y cuando por fin la dejé correrse, fue con mi polla enterrada hasta las pelotas en su interior, sus uñas marcándome la espalda como si fuera una posesión. Terminé llenándola después de más de 15 minutos, dejando mis dedos pegajosos en sus muslos mientras ella respiraba con fuerza, mi leche goteando entre sus piernas.