Trans brasileña follada con mi verga gruesa
El sonido de sus tacones resonaba en el pasillo mientras Anne Antonela se pavoneaba frente a mí, esas medias negras marcando cada curva de sus piernas. Sabía que estaba provocándome a propósito, rozándose contra mí cada vez que pasaba, hasta que no aguanté más. La agarré del pelo y la tiré sobre la cama, arrancándole la ropa mientras gemía como una perra en celo. Mi polla ya dura como piedra se hundió en su culo apretado de una sola estocada, sintiendo cómo sus paredes se aferraban a mí. Anne Antonela gritó cuando le escupí en el agujero antes de volver a empotrarla, sus uñas clavándose en mi espalda mientras me pedía más verga. Cada embestida hacía que sus tetas rebotaran, el sudor mezclándose con el maquillaje que se le corría por la cara. No paré hasta sentirla temblar, su culo palpitando alrededor de mi polla mientras le llenaba el agujero de leche. Cuando terminé, se limpió con los dedos y me los metió en la boca, susurrándome: '¿Ves cómo te gusta mi culo de puta?'