Vecina exhibicionista se desviste en las escaleras y casi la pillan
La vecina de enfrente siempre ha sido una zorra con ganas de llamar la atención, pero esta vez se pasó de la raya cuando se quitó la ropa en el pasillo de las escaleras, mostrando su coño depilado y sus tetas firmes mientras los vecinos pasaban cerca. La muy puta se excitó al sentir el peligro de que la descubrieran, sus pezones duros como piedras y su chocho goteando de lo mojada que estaba. Se agachó lentamente, dejando ver su culo perfecto mientras se tocaba, gimiendo bajito para no alertar a nadie, pero el sonido de sus dedos follando su raja húmeda era imposible de ignorar. Un vecino pasó a solo metros de ella, pero la muy perra se quedó quieta, conteniendo el aliento mientras su corazón latía a mil por hora, imaginando cómo sería que la agarraran en pleno acto. Cuando el tipo se alejó, ella siguió masturbándose con más fuerza, metiendo dos dedos bien adentro mientras se mordía el labio para no gritar. Su coño estaba ardiendo, palpitando con cada embestida, y cuando ya no pudo más, se corrió como una loca, temblando entera mientras el orgasmo la recorría de pies a cabeza. Se quedó un rato recuperando el aliento, con la ropa en el suelo y el cuerpo cubierto de sudor, sabiendo que la próxima vez sería aún más atrevida.