Puta cachonda se deja comer el coño sin parar en un hotel
Ella llegó a la ciudad solo por unos días, pero desde que lo vio en el lobby supo que quería que le destrozaran la concha sin pensarlo. Apenas cerraron la puerta de la habitación, él la empujó contra la pared y le arrancó el vestido, dejándola con solo un tanga transparente que apenas cubría su coño depilado y brillante de tanta leche. Su polla ya estaba dura como una roca cuando la hizo arrodillarse y le ordenó que le chupara las pelotas mientras él le metía los dedos hasta el fondo, haciendo que gimiera como una perra en celo. Ella no podía resistirse, así que abrió la boca y empezó a tragarse toda su verga mientras él le apretaba las tetas y le mordía los pezones, haciendo que se mojara cada vez más. De repente, la levantó y la tiró sobre la cama, le arrancó el tanga de un tirón y se enterró hasta el fondo de su coño caliente, embistiendo como un animal salvaje mientras ella gritaba de placer. Cada embestida resonaba en la habitación, sus gemidos se mezclaban con el sonido de carne contra carne, y él no podía controlar su deseo de correrse dentro de ella. Cuando llegó el momento, le dio la vuelta, la puso a cuatro patas y le metió la polla hasta el fondo del culo, haciéndola gritar de éxtasis mientras le llenaba con su leche caliente. Al final, cayeron exhaustos, ella con el coño y el culo llenos de su corrida, y él con la polla todavía palpitando de tanto follar." "tags": "puta depilada, chupar polla dura, coño bien mojado, follar en un hotel, tetas apretadas, gemidos fuertes, culo apaleado, penetración profunda, corrida en el culo, pareja cachonda