Bella Martinez me sorprendió con su culo enorme y su boca caliente
El sonido de sus tacones resonó en el pasillo antes de que apareciera con ese culo redondo y firme que me volvió loco desde el primer día. Bella Martinez entró en mi habitación con una sonrisa pícara, sabiendo perfectamente lo que quería. Me miró fijamente mientras se desabrochaba el sostén, dejando al descubierto sus tetas grandes y firmes que rebotaban con cada movimiento. No pude evitar agarrarle el culo con ambas manos, sintiendo cómo su piel suave se tensaba bajo mis dedos. Ella gimió cuando le mordí el cuello, pasando su lengua por mis labios antes de arrodillarse frente a mí. Mi polla ya estaba dura como una roca cuando la metió entera en su boca, chupando con una intensidad que me hizo perder el control. El descubrimiento de lo bien que sabía su coño mojado me sorprendió, pero fue su culo apretado lo que me volvió loco. La puse a cuatro patas y le metí la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su cuerpo se tensaba con cada embestida. Sus gemidos se volvieron más fuertes cuando le agarré el pelo y la embestí más rápido, sintiendo cómo su culo se ajustaba perfectamente a mi verga. Cuando por fin me corrí, llenando su culo de leche caliente, Bella se quedó temblando, con los ojos vidriosos y una sonrisa de satisfacción en los labios.