Lola te pide que le llenes la boca con tu leche caliente
Lola no debería estar aquí, pero cuando te ve entrar con esa polla dura entre las piernas, no puede evitar mojarse. Sabes que esto está mal, que no deberías tocarla así, pero cuando te agarra la mano y te la lleva a su coño caliente, ya no hay vuelta atrás. Sientes cómo sus labios carnosos se cierran alrededor de tu verga, chupando con desesperación mientras sus tetas grandes rebotan con cada movimiento. La pones de rodillas y le empotras la cara contra tu polla, sintiendo cómo su garganta se abre para ti, tragando cada gota de tu leche espesa. Cuando la volteas y le metes la lengua en el culo, ella gime tan fuerte que casi rompe los cristales, pero no le importa, solo quiere más. La montas por detrás, agarrándole las caderas mientras la embistes con fuerza, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor de tu verga. En más de 11 minutos, la haces correrse tres veces, pero cuando por fin te corres en su boca, ella solo piensa en lo mucho que desearía que esto no terminara.