Ashlyn Angel se deja rellenar los dos agujeros con una polla enorme
La habitación olía a aceite caliente y piel sudorosa cuando Ashlyn Angel se arrodilló frente a BigDickNick, sus tetas pequeñas rebotando con cada respiración acelerada. Ella no esperaba que la polla de él fuera tan gruesa, pero cuando la sintió rozar sus labios, sus ojos se abrieron de par en par. 'Dios, ¿esto va a caber?', murmuró, pero antes de que terminara la frase, él ya le estaba empujando el juguete por el culo mientras la penetraba por delante. El gemido que soltó fue animal, un sonido entre el dolor y el placer que resonó en las paredes. El aceite hacía que todo resbalara, que cada embestida fuera más profunda, más intensa. Ashlyn se retorció, sus muslos temblando, mientras él la sujetaba por las caderas y la movía como a una muñeca. El contraste entre el frío del juguete y el calor de su polla la volvió loca. 'No pares, cabrón, métemela hasta que me corra', gritó, y él obedeció, acelerando el ritmo hasta que el semen le salpicó la cara en chorros gruesos. 'Así se hace, puta', le susurró al oído, mientras ella seguía temblando bajo su peso.