Assilille te hace perder la cabeza con su coño mojado
Te vas a volver loco cuando la escuches susurrar: 'Necesito que me llenes hoy, cariño'. Así empezó todo, con esa mirada que Assilille te lanzaba desde hace días, cada vez que se rozaba contra ti sin querer, o cuando se mordía el labio mientras te miraba de reojo. Esa tensión se acumuló hasta que ya no pudieron aguantar más. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo se inclina sobre la cama, levantando ese culo redondo que tanto te vuelve loco, justo antes de que le despejes la ropa interior con un tirón y le hundas los dedos en ese coño tan mojado que ya está gritando por tu polla. Imagínate los gemidos que suelta cuando la empotras contra el colchón, cómo sus piernas tiemblan cuando le metes la verga entera de golpe, llenándola hasta donde puedes. Vas a enloquecer cuando te agarre del pelo y te obligue a chuparle las tetas mientras le das por detrás, con esa voz ronca pidiéndote que no pares. Te vas a derretir cuando sientas cómo ese coño se aprieta alrededor de tu polla, cómo sus uñas se clavan en tu espalda mientras se corre una y otra vez. Y al final, cuando te vacíes dentro de ella, vas a ver esa sonrisa de satisfacción en su cara, como si supiera que acababa de arruinarte para siempre.