Ibi pide que le grabén mientras su marido la empotra por el culo
‘Quiero que me grabes, mi amor’ susurró Ibi mientras se contoneaba con el tanga empapado, rozando el brazo de su marido. La milf llevaba días provocándolo con fotos en ropa interior y miradas cargadas de deseo, hasta que él ya no aguantó más. Con la cámara en mano, la colocó contra la pared, le bajó el tanga de un tirón y le hundió la polla en el culo sin aviso. Ibi gimió fuerte, las paredes de su coño se apretaban alrededor del grosor de su hombre mientras él la embestía con fuerza, sus nalgas rebotando contra sus caderas. ‘¡Más duro, cabrón!’, le exigió ella, arqueando la espalda para ofrecerle más profundidad. El marido obedeció, clavándosela entera de golpe, hasta hacerle tocar el cuello del útero, mientras el sonido húmedo del sexo resonaba en la habitación. Ibi se mordía el labio, jadeando, y sentía cómo la polla de su marido la llenaba por completo, cada embestida más intensa que la anterior. Cuando la corrida llegó, él se agarrotó, disparando dentro de ella mientras Ibi gritaba, el orgasmo barriendo su cuerpo como un relámpago. Al terminar, el tanga de Ibi yacía en el suelo, completamente arruinado, una mancha de su excitación aún brillando en el tejido.