Jessica Bittencourt domina al piroquinho con su polla enorme y culo perfecto
La habitación huele a sudor y lujuria, las cortinas medio cerradas dejan entrar solo un rayo de luz que ilumina el cuerpo sudoroso de Jessica Bittencourt, su polla dura como piedra y su culo redondo y firme. Tú estás de rodillas, sintiendo cómo te agarra del pelo y te obliga a chupársela con furia, sus gemidos llenan el aire mientras te la metes hasta las pelotas. Ella te mira con desprecio, sabiendo que antes estuvo con otro, y eso la excita más: te va a humillar como él nunca pudo. Te empuja contra la pared, te baja los pantalones de un tirón y te empotra de una estocada, su polla entra entera de golpe y sientes cómo te rompe por dentro, sus caderas chocan contra tu culo una y otra vez, cada embestida más profunda que la anterior. Gimes como un perro en celo, pero ella no tiene piedad, te agarra de las nalgas y te levanta para follarte más fuerte, sus uñas se clavan en tu piel mientras te susurra al oído: '¿Te gusta que te den lo que no te dio tu novio?'. Te corre en el culo, su leche caliente te llena hasta rebosar, y cuando se aparta, ves el rastro blanco en tu espalda, prueba de que ahora eres suyo.