Juego hentai donde me follan como una perra en venganza
El tipo ese que me robó el novio no sabía lo que le esperaba cuando me vio aparecer en su juego de mierda. Yo ya lo tenía todo planeado: me metí en su partida, me puse el avatar más putón que encontré y empecé a moverme como una zorra en celo, restregándome contra su personaje hasta que no pudo aguantar más. La pantalla se llenó de sus gemidos ahogados mientras yo me agarraba los pechos y me mordía los labios, imaginando que era él el que me estaba empotrando contra la pared. Sus dedos volaban sobre el teclado, pero yo sabía que no era suficiente: quería sentir su polla de verdad, no solo en pixels. En más de 12 minutos de escena, el muy cornudo se corrió dos veces, pero yo ni me mojé, porque esto no era para él, era para mí, para demostrarle que yo mando. Ahora, cada vez que abre el juego, va a recordar cómo lo humillé mientras me follaba a su puto avatar.