La vecina desi gime mientras le meten el pollón por atrás
Él no puede creer su suerte cuando la vecina desi se inclina frente a él, mostrando ese culo gordo y ese coño peludo que lo vuelve loco. Ella le susurra que no hable tan alto, que su marido podría volver en cualquier momento, pero eso solo la excita más. Él le agarra las caderas con fuerza y le clava la polla hasta las pelotas, escuchando cómo ella ahoga los gemidos contra el sofá. El sonido de la carne chocando resuena en el cuarto, y ella se muerde el labio para no gritar cuando él la empotra más duro. El sudor le cae por la espalda mientras ella se corre, apretando su coño alrededor de su verga. Él la agarra del pelo y le tira la cabeza hacia atrás, obligándola a mirarlo mientras le da por atrás como una perra en celo. Ella jadea, sintiendo cómo su polla le roza el cuello del útero con cada embestida. De repente, escuchan un ruido en la puerta y ella se congela, pero él no se detiene, solo le tapa la boca con una mano y sigue follándola con más fuerza. Ella gime más fuerte, sintiendo cómo su coño se llena de su leche caliente. Cuando terminan, él le susurra al oído: 'La próxima vez, quiero que te corras mientras tu marido nos escucha.'