Michael Fly domina a Lore Hot en un reto sexual salvaje
Michael Fly no esperaba que Lore Hot lo provocara así, pero cuando ella le rozó los labios con la punta de la lengua mientras le susurraba '¿A ver si puedes aguantarme toda la noche, campeón', supo que era un desafío que no podía ignorar. La polla de él ya estaba más dura que el acero antes de que ella se arrodillara frente a él, mirándolo con esos ojos desafiantes mientras le sacaba la lengua para lamerle el glande con movimientos lentos, saboreando cada gota de pre-cumo que asomaba. Michael gruñó cuando ella se la metió hasta la garganta de golpe, ahogándose un poco pero sin dejar de chupar con fuerza, succionando como si quisiera vaciarle las pelotas de una sola vez. Él le agarró el pelo con furia, empujando su cara contra su entrepierna mientras ella gemía con la polla enterrada hasta el fondo, babas corriéndole por la barbilla. Pero Lore no se rendía: cuando él intentó tirarla al sofá para empalarla, ella se escabulló y se subió encima, montándolo como una amazona desbocada, haciendo que sus tetas rebotaran con cada embestida mientras sus jugos le mojaban toda la polla. '¿Así o más fuerte?', le provocó, apretando su coño al máximo mientras se movía como una loca, haciendo que Michael perdiera el control y la volteara de golpe, clavándole la polla hasta el cuello del útero mientras ella aullaba como una perra en celo. El sudor les caía a chorros, los gemidos se mezclaban con el sonido de piel chocando contra piel, y cuando él le dio una nalgada tan fuerte que el culo de ella enrojeció al instante, supo que había ganado el reto: los gritos de Lore ya no eran de provocación, sino de puro placer desatado. Michael rugió al sentir cómo su verga se hinchaba dentro de ella, listo para reventar, y entonces...