Madrastrasafada domina al hijastro en la ducha con su culo enorme
No podía creer lo que veía cuando abrí la puerta del baño y la vi: Juesposasafada, mi madrastra, estaba bajo el agua caliente, su cuerpo curvilíneo brillando, las gotas resbalando por sus tetas gigantes y su culo redondo. Se dio vuelta y me miró con esa sonrisa de puta que me hizo tragar saliva. 'Ven aquí, hijastro', ordenó, y no pude negarme. Se arrodilló y me agarró la polla con sus manos regordetas, chupándola como si fuera un caramelo. 'Quiero que me folles como a una perra', gimió, y me empujó contra la pared. Me montó a horcajadas, su coño mojado tragándose mi verga entera de una estocada, moviendo sus caderas con fuerza. 'Dame más duro', suplicó, y obedecí, embistiendo su culo enorme hasta hacerla gritar. Se corrió en mi polla, temblando, pero no paré hasta llenarle el culo de leche. Cuando terminó, se limpió los labios y me miró con superioridad: 'Eres un buen perrito sumiso'.