Masa resbaladiza en masaje erótico con solo gel
Kelly Caprice llega con su cuerpo sudoroso y bien prieto a la sesión de masaje, pero lo que Seth no sabe es que ella viene con ganas de que le reviente el coño a base de empellones. La masajista le suelta las tetas del sujetador al instante y le unta el gel resbaloso por toda la espalda, sintiendo cómo cada músculo se relaja bajo sus dedos mientras la polla de él se pone dura como un poste. Kelly se gira sin avisar, le agarra la verga con las dos manos y se la mete hasta la garganta sin previo aviso, ahogándose con los primeros embates mientras él le agarra el culo con fuerza para que no se escape. El gel le resbala por los muslos cuando ella se arquea de placer, gimiendo con voz ronca cada vez que Seth le clava los dedos en las nalgas y la embiste contra la camilla. La cama cruje bajo su peso cuando la pone a cuatro patas, le baja el tanga mojado de jugos y le escupe en el coño antes de empalmarla de una sola estocada. Kelly grita con la cara enterrada en la sábana, los pechos balanceándose al compás de cada embestida brutal mientras él le azota el culo dejándole marcas rojas. El gel se mezcla con sus fluidos cuando ella se corre en chorros gruesos, apretando la polla como un tornillo hasta que Seth le revienta dentro, llenándola de leche caliente que le chorrea por las piernas. Se quedan jadeando, sudados y pegajosos, con la habitación oliendo a sexo y a gel derretido, sabiendo que esa sesión de masaje terminó mucho mejor de lo que empezó.