Masaje nuru con teta grande se pone cachonda con polla gruesa
Lilly Bell no pudo resistirse cuando Alex Legend le ofreció un masaje nuru con gel resbaladizo que le dejó la piel brillando bajo la luz tenue. Al principio solo quería probar la técnica de esta modalidad japonesa, pero cuando él le pasó las manos por esos pechos enormes empapados en aceite caliente sintió cómo el coño le ardía de ganas. Él no perdió tiempo y le lamió los pezones duros mientras sus dedos se hundían entre sus labios mojados, arrancándole gemidos que resonaban en el cuarto. Lilly se dejó caer de rodillas y no dudó en engullir esa polla gorda que asomaba entre sus muslos fuertes, chupando con ansias hasta sentir el sabor salado en la garganta. Alex, con las caderas moviéndose al ritmo de su boca, la levantó sin esfuerzo y la empotró contra la pared, apretando sus tetas contra su pecho mientras le metía la verga hasta el fondo. Ella gritaba cada vez que la embestida le golpeaba el útero, con el culo temblando y las piernas colgando sin fuerzas. El gel se escurría por sus cuerpos pegajosos mientras él la follaba a cuatro patas, hundiendo los dedos en sus caderas para marcar el ritmo de cada embestida profunda. Lilly no aguantó más y se corrió con espasmos violentos, apretando el coño alrededor de la polla como si no quisiera soltarla, mientras Alex le llenaba las tetas de leche espesa hasta dejarla completamente blanca. El cuarto olía a sexo, aceite y sudor, con los jadeos mezclándose con el sonido de los cuerpos chocando una y otra vez. Cuando él finalmente se corrió dentro de su coño empapado, Lilly quedó tirada en el suelo, con los muslos temblorosos y la respiración entrecortada, pero con una sonrisa perezosa en los labios porque sabía que esa no sería la última vez que repetirían el ritual.