Milaha prueba por primera vez un plug anal y se vuelve adicta
El plug brilla bajo la luz del cuarto, su base de silicona reluciente promete un placer intenso. Milaha lo mira con curiosidad, los dedos temblorosos al rozar su superficie fría. Se muerde el labio inferior mientras lo acerca a su culo, sintiendo cómo el metal se clava en su carne con cada empujón. Gime al sentir cómo el plug se ensancha dentro de ella, llenándola de una manera que nunca había experimentado. Sus muslos tiemblan cuando lo hunde hasta el fondo, el dolor mezclándose con un placer que la hace arquear la espalda. Se agarra las nalgas con fuerza, apretando el plug mientras se balancea adelante y atrás, sintiendo cómo cada movimiento lo hace vibrar dentro de su coño. La humedad entre sus piernas crece, su respiración se vuelve más agitada, y sabe que esto es solo el principio. La próxima vez, pedirá que alguien más lo controle por ella.