Minxx Marley chupa la polla de su padrastro negro y no puede parar
Ese día en la cocina, mientras él lavaba los platos, no pude evitar mirarle el bulto de los pantalones. Llevaba semanas fantaseando con su verga negra, gruesa y larga, imaginando cómo se sentiría en mi boca. Cada vez que pasaba cerca de mí, notaba cómo se me mojaba el coño solo de pensar en chupársela. Hasta que un atardecer, cuando estábamos solos, me acerqué por detrás y le desabroché el pantalón. Su polla saltó dura, enorme, y sin pensarlo dos veces me la metí hasta las pelotas. Gemí fuerte al sentir cómo me llenaba la garganta, tragando cada gota de su leche espesa. Él me agarró del pelo y me folló la boca como si fuera una puta, hasta que me corrí solo de sentirlo dentro. Al final, me miró con esa sonrisa de satisfacción y me dijo: 'Sabía que eras una zorra desde el primer día'